E.S.E. Cap. XVII: SED PERFECTOS, Parábola del sembrador e Instrucciones de los espíritus – El deber.
septiembre 9 -7:00 PM
SED PERFECTOS: SEMBRAR PARA EVOLUCIONAR
Ser perfectos no significa no tener errores, sino tener el deseo sincero de mejorar.
En el capítulo XVII de El Evangelio según el Espiritismo, la invitación a “sed perfectos” nos conduce a comprender la perfección como un camino de evolución espiritual. No se trata de alcanzar la perfección de un momento para otro, sino de trabajar diariamente sobre nuestras imperfecciones y desarrollar nuestras virtudes.
La Parábola del Sembrador nos recuerda que las enseñanzas pueden llegar a todos, pero cada uno las recibe de una manera diferente. Para que una semilla dé frutos necesita encontrar un terreno preparado. De la misma forma, las enseñanzas espirituales necesitan encontrar en nosotros disposición, esfuerzo y voluntad de transformación.
También encontramos en este capítulo las Instrucciones de los Espíritus sobre el deber. Cumplir con nuestro deber, incluso cuando requiere esfuerzo o renuncia, es una oportunidad de crecimiento. Cuando actuamos con responsabilidad y conciencia, convertimos las pequeñas acciones de cada día en instrumentos de nuestra evolución.
¿Qué semillas estamos sembrando hoy con nuestras palabras, pensamientos y acciones?
Cada día nos ofrece una nueva oportunidad para comenzar, corregir y avanzar. No necesitamos ser perfectos para hacer el bien; necesitamos tener la voluntad de seguir creciendo.
Que nuestras acciones sean buenas semillas, que nuestro deber sea cumplido con amor y que cada día nos acerque un poco más a nuestra evolução espiritual.
SED PERFECTOS: SEMBRAR PARA EVOLUCIONAR
Ser perfectos no significa no tener errores, sino tener el deseo sincero de mejorar.
En el capítulo XVII de El Evangelio según el Espiritismo, la invitación a “sed perfectos” nos conduce a comprender la perfección como un camino de evolución espiritual. No se trata de alcanzar la perfección de un momento para otro, sino de trabajar diariamente sobre nuestras imperfecciones y desarrollar nuestras virtudes.
La Parábola del Sembrador nos recuerda que las enseñanzas pueden llegar a todos, pero cada uno las recibe de una manera diferente. Para que una semilla dé frutos necesita encontrar un terreno preparado. De la misma forma, las enseñanzas espirituales necesitan encontrar en nosotros disposición, esfuerzo y voluntad de transformación.
También encontramos en este capítulo las Instrucciones de los Espíritus sobre el deber. Cumplir con nuestro deber, incluso cuando requiere esfuerzo o renuncia, es una oportunidad de crecimiento. Cuando actuamos con responsabilidad y conciencia, convertimos las pequeñas acciones de cada día en instrumentos de nuestra evolución.
¿Qué semillas estamos sembrando hoy con nuestras palabras, pensamientos y acciones?
Cada día nos ofrece una nueva oportunidad para comenzar, corregir y avanzar. No necesitamos ser perfectos para hacer el bien; necesitamos tener la voluntad de seguir creciendo.
Que nuestras acciones sean buenas semillas, que nuestro deber sea cumplido con amor y que cada día nos acerque un poco más a nuestra evolução espiritual.
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Bucaramanga, Santander Colombia + Google Map