Estudio: L.E. Libro III, Cap. VI: LEY DE DESTRUCCIÓN. Guerras – P 742 a 745
marzo 4 -7:00 PM
¿Es la Guerra un Destino Inevitable o una Etapa que Debemos Superar?
A menudo miramos los conflictos del mundo con una mezcla de impotencia y resignación, aceptando la violencia como una «condición humana» inalterable. Pero, desde la óptica de la Doctrina Espírita, la guerra no es un destino; es el síntoma de una enfermedad espiritual que aún padece nuestra humanidad: el predominio de nuestra naturaleza animal sobre la esencia divina que nos habita.
El punto 743 de El Libro de los Espíritus nos entrega una promesa que es, a la vez, un desafío monumental: la guerra desaparecerá de la faz de la Tierra solo cuando los hombres comprendan la verdadera justicia y practiquen la Ley de Dios. No basta con no disparar un arma; se trata de erradicar el egoísmo y el orgullo que son las verdaderas municiones de todo conflicto. Cuando la fraternidad deje de ser un concepto poético y se convierta en una práctica cotidiana, dejaremos de ver al «otro» como un rival para reconocerlo como un hermano de camino. 🌍🤝
La paz no es la ausencia de ruido, sino la presencia de justicia en el corazón. Mientras permitamos que las pasiones inferiores gobiernen nuestras decisiones, seguiremos viviendo en un estado de barbarie disfrazado de civilización. El progreso tecnológico no sirve de nada si no va de la mano con el progreso moral. Es hora de que despertemos a nuestra realidad como seres inmortales en proceso de educación. ¿Qué estamos sembrando hoy para el mundo que habitaremos mañana? La respuesta está en el conocimiento de las Leyes Morales que rigen el universo.
No te vayas sin dejarnos un mensaje en los comentarios. ¿Crees que nuestra generación está más cerca de comprender la justicia divina o aún nos falta «cansarnos» del error?
¿Es la Guerra un Destino Inevitable o una Etapa que Debemos Superar?
A menudo miramos los conflictos del mundo con una mezcla de impotencia y resignación, aceptando la violencia como una «condición humana» inalterable. Pero, desde la óptica de la Doctrina Espírita, la guerra no es un destino; es el síntoma de una enfermedad espiritual que aún padece nuestra humanidad: el predominio de nuestra naturaleza animal sobre la esencia divina que nos habita.
El punto 743 de El Libro de los Espíritus nos entrega una promesa que es, a la vez, un desafío monumental: la guerra desaparecerá de la faz de la Tierra solo cuando los hombres comprendan la verdadera justicia y practiquen la Ley de Dios. No basta con no disparar un arma; se trata de erradicar el egoísmo y el orgullo que son las verdaderas municiones de todo conflicto. Cuando la fraternidad deje de ser un concepto poético y se convierta en una práctica cotidiana, dejaremos de ver al «otro» como un rival para reconocerlo como un hermano de camino. 🌍🤝
La paz no es la ausencia de ruido, sino la presencia de justicia en el corazón. Mientras permitamos que las pasiones inferiores gobiernen nuestras decisiones, seguiremos viviendo en un estado de barbarie disfrazado de civilización. El progreso tecnológico no sirve de nada si no va de la mano con el progreso moral. Es hora de que despertemos a nuestra realidad como seres inmortales en proceso de educación. ¿Qué estamos sembrando hoy para el mundo que habitaremos mañana? La respuesta está en el conocimiento de las Leyes Morales que rigen el universo.
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Bucaramanga, Santander Colombia + Google Map