E.S.E. Cap. XV: Mayor mandamiento – Necesidad de la caridad según San Pablo.
abril 15 -7:00 PM
El Arte de Amar: El Único Camino hacia la Plenitud
A menudo nos perdemos en laberintos filosóficos buscando el sentido de la existencia. Sin embargo, hace dos milenios, una respuesta simple y contundente fue entregada a un doctor de la ley: amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.
Desde la perspectiva espírita y de la comunicación trascendental, este no es un consejo poético; es una ley de afinidad vibratoria. Como bien comprendió San Pablo, podemos poseer el don de la profecía, la elocuencia de los ángeles o una fe capaz de mover cordilleras, pero si carecemos de caridad, nuestro valor espiritual es nulo. Somos como un metal que resuena sin melodía.
¿Por qué la caridad es superior a la fe? Porque la fe puede ser exclusiva o dogmática, pero la caridad es universal. No entiende de fronteras religiosas ni de niveles culturales. Es la benevolencia en acción, la indulgencia para con las faltas ajenas y el perdón de las ofensas.
Invitamos a cada lector a no quedarse en la superficie de estas palabras. Ahondar en el conocimiento de la caridad es entender nuestra propia psicología y nuestro destino como espíritus inmortales. No hay salvación —entendida como el estado de paz y equilibrio espiritual— fuera del ejercicio constante del bien.
Tu tarea hoy es sencilla pero profunda: Mira a tu alrededor. ¿Dónde puedes sembrar una pizca de paciencia? ¿Dónde puedes ofrecer un oído atento sin juzgar? Eso es caridad. Eso es el Evangelio vivo.
Te invitamos a profundizar en el estudio del Libro de los Espíritus y el Evangelio según el Espiritismo para comprender cómo aplicar estas leyes en tu día a día.
El Arte de Amar: El Único Camino hacia la Plenitud
A menudo nos perdemos en laberintos filosóficos buscando el sentido de la existencia. Sin embargo, hace dos milenios, una respuesta simple y contundente fue entregada a un doctor de la ley: amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.
Desde la perspectiva espírita y de la comunicación trascendental, este no es un consejo poético; es una ley de afinidad vibratoria. Como bien comprendió San Pablo, podemos poseer el don de la profecía, la elocuencia de los ángeles o una fe capaz de mover cordilleras, pero si carecemos de caridad, nuestro valor espiritual es nulo. Somos como un metal que resuena sin melodía.
¿Por qué la caridad es superior a la fe? Porque la fe puede ser exclusiva o dogmática, pero la caridad es universal. No entiende de fronteras religiosas ni de niveles culturales. Es la benevolencia en acción, la indulgencia para con las faltas ajenas y el perdón de las ofensas.
Invitamos a cada lector a no quedarse en la superficie de estas palabras. Ahondar en el conocimiento de la caridad es entender nuestra propia psicología y nuestro destino como espíritus inmortales. No hay salvación —entendida como el estado de paz y equilibrio espiritual— fuera del ejercicio constante del bien.
Tu tarea hoy es sencilla pero profunda: Mira a tu alrededor. ¿Dónde puedes sembrar una pizca de paciencia? ¿Dónde puedes ofrecer un oído atento sin juzgar? Eso es caridad. Eso es el Evangelio vivo.
Te invitamos a profundizar en el estudio del Libro de los Espíritus y el Evangelio según el Espiritismo para comprender cómo aplicar estas leyes en tu día a día.
Detalles
Organizador
Local
Bucaramanga, Santander Colombia + Google Map